Roberto Garrido, cocina y alegría

DSC_0374

La segunda entrega de Botero Al Día corresponde a nuestra cocina, nos sentamos a intercambiar unas palabras con Roberto Garrido.

¿De dónde eres?
Soy andaluz, concretamente de un pequeño barrio de Granada. La vida me ha llevado a muchos lugares de España, desde el País Vasco a Málaga, pasando por Madrid. Finalmente Taberna El Botero fue lo que me trajo aquí, a Toledo.

¿Qué es para tí la cocina?
Para mi, la cocina lo es todo, más que mi profesión es mi hobby. Me siento afortunado de poder trabajar en lo que me gusta; trabajar en la cocina es un regalo.

¿Dónde te has formado profesionalmente?
En la Escuela de Hostelería de Granada, exactamente con Miguel Andelo, el fue quien me dio alas y confianza. Posteriormente he desempeñado mi labor profesional en lugares como Lasarte, Granada o Madrid –entre muchos otros sitios– en locales  de grandes chefs del nivel de Martín Berasategui, Alvaro Arriaga, Dabid Muñoz y otros tantos profesionales de los que he aprendido muchísimo.

¿Qué intentas transmitir mediante la cocina?
Mi principal objetivo es transmitir alegría. Que quien venga a botero se sienta contento, disfrute y valore lo que ha comido.

Defínete profesionalmente en una palabra:
Cabezón, muy cabezón. Hasta que no consigo una cosa no paro, si es necesario repetir algo 750 veces, hasta conseguir el objetivo deseado en la cocina, no voy a parar. Sí, cabezón me define muy bien.

Y Botero, ¿qué representa?
Para mi, Botero representa un gran cambio en mi vida. Poder arrancar desde cero un proyecto de restaurante, con tus ideas y cocina, apoyado por todo un equipo que va a una y ver que la gente responde, es lo máximo. La cosas está funcionando bien, creo quelas ideas están gustando y es un proyecto en pleno crecimiento.

Deja un comentario