Javier de la Cruz, clase y estilo

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Arrancamos una nueva sección de Botero Al Día, la dedicada a conocer a nuestro equipo humano, una de las piedras angulares de nuestro proyecto.
El primero que tendremos el gusto de conocer es Javier de la Cruz, nuestro experimentado y maestro coctelero, aunque la suya es una historia que no se queda ahí.

¿De dónde eres?
De Sonseca, un pueblo al sur de Toledo a unos 24 km de la Capital.

¿Qué es para tí la Coctelería?
Una forma de vida. Una manera de expresar a nuestros clientes a través de nuestros tragos lo que sentimos por éste humilde mundo de la Hostelería.

¿Dónde te has formado profesionalmente?
Fuí alumno del Módulo de Hostelería de la Universidad Laboral (2001-2003) en la especialidad de Técnico Superior en Restauración. Después, he realizado diferentes cursos de formación en la Escuela Superior de Gastronomía de Toledo (Polígono) y en la Escuela de Hostelería de Adolfo. Por último, hace 4 años, cursé el Máster de la Cámara de Comercio de Madrid en la Modalidad de Bar Máster Reserve.

¿Qué intentas transmitir mediante la Coctelería?
En éste caso, nuestra manera de ver la Coctelería está basada en un recetario Internacional que debemos respetar e inculcar a nuestros clientes para que conozcan su historia y tradición. A partir de ahí, empezamos a colorear un lienzo que nos proporciona un amplio abanico de posibilidades, tanto en Coctelería Internacional como de autor a la hora de crear nuestras propias mezclas.

Defínete profesionalmente en una palabra:
Perfeccionista

Y Botero, ¿qué representa?
Un reto y al mismo tiempo una ilusión. Llevo 12 años trabajando aquí en Toledo y siempre me ha parecido un buen sitio donde poder desarrollar todo lo que sé e incluso, poder superarme. El pasado 13/11/2015 cuando me sonó el teléfono y me brindaron la oportunidad de poder continuar desarrollando mi carrera profesional en ésta mítica casa, me sentí muy orgulloso. Un lugar donde poder expresar mi verdadera vocación, la hostelería, el trato con el cliente, la posibilidad de hacer que se sientan como en casa. A mis jefes sólo les puedo decir una cosa: GRACIAS.

Cuéntanos algo sobre tí:
Yo no vengo de una familia de hosteleros pero desde bien pequeño me había llamado la atención éste mundo. Siempre andaba con mi madre metido en la cocina echándole una mano a cocinar y me encantaba oler y probar todo lo que hacía.

Después de un inacertado comienzo en la Universidad, decidí comenzar mis estudios en la Universidad Laboral como Técnico Superior en Restauración. Mis profesores, con los que aún sigo manteniendo relación, vieron un potencial en mí bastante poco común en un chaval de 19 años. De hecho, sin haber acabado el Módulo, ya tenía trabajo. Así que el segundo año del Módulo, estudiaba entre semana y trabajaba los findes. Tuve que renunciar a muchas cosas pero sabía perfectamente lo que quería, llegar a ser alguien en éste mundo y eso sólo se consigue luchando y trabajando duro (Gracias a mis padres por su labor educativa)

Comienza mi andadura profesional allá en el año 2002 en un Restaurante de mi pueblo donde desarrollo las labores de Mâitre, Sumiller y Repostero. En el año 2006 decido venir a Toledo a continuar con mi formación Profesional:

Hotel Eurostar Toledo** (Mâitre-Sumiller)

Restaurante Catering Locum
(2o Mâitre-Barman)

Alfileritos 24
(Camarero-Sumiller-Barman)

Restaurante Hierbabuena
(Mâitre-Sumiller-Barman)

Restaurante Casa Valero
(Camarero-Barman)

Restaurante La Casa del Carmen (1* Michelín)
(Camarero-Sumiller-Barman)

Restaurante El Carmen de Montesión (1* Michelín)
(2o Mâitre-Sumiller-Barman)

Y por último, Restaurante Taberna El Botero, mi casa.

Y Botero, ¿qué representa?
Como dije anteriormente, un reto y una ilusión. Un lugar donde poder desarrollar toda mi formación y protocolo haciendo que los clientes se vayan satisfechos y, lo más importante, que vuelvan a visitarnos.

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